
El momento clave de la victoria de los Diablos Rojos del México en el segundo juego de la Serie del Rey, fue sin duda el cuadrangular de Allen Córdoba de la quinta entrada. Este batazo rompió el empate a una carrera y le dio al equipo capitalino una ventaja que ya jamás perdería.
El panameño quien empezó la temporada con los Charros, equipo con el cual participo en 60 juegos de abril a junio, con 215 turnos legales al bat, solamente conectó dos cuadrangulares en ese periodo con el uniforme de los Charros.
Córdoba tuvo una noche redonda bateando un total de 4 imparables que incluyeron el homerun y un triple, y, terminó produciendo 4 carreras.
Injusto será no reconocer el enorme trabajo del abridor Justin Courtney quien lazó 5 entradas admitiendo una sola carrera.


