
David Rosner, quien sólo tiene 8 años de edad, no estaba precisamente contento con la derrota de los Cubs por 3-0 ante los Padres durante el segundo juego de la Serie de Comodines de la Liga Nacional, el miércoles por la tarde, en el Wrigley Field. Pero su actitud es increíble para su corta edad: “No importa si ganan o pierden”, dijo David. “Sigue siendo solo un juego”.
Su forma de afrontar el juego, y la vida, podría deberse a que ha pasado por momentos muy pero muy difíciles en los primeros años de su existencia. Su padre, Brad, falleció hace cinco años tras una breve batalla contra un cáncer de colon y su madre, Barbie, está en plena lucha contra el cáncer de mama.
La pasión de David por el beisbol y la pérdida de uno de sus padres lo llevaron a conectar con el jardinero izquierdo de los Cubs, Ian Happ, cuyo padre, Keith, falleció de cáncer cerebral poco después de que Happ fuera seleccionado por los Cubs en 2015. Happ y David se conocieron en un campamento de beisbol, y Happ siguió visitando a David de vez en cuando después de su primer encuentro.
La semana pasada, cuando los Cubs aseguraron su lugar en los playoffs, Happ también quería asegurar que David estuviera allí. Contactó a David por videollamada para invitarlo al juego. Le mostró las dos entradas en la Sección 111, Fila 7, para David y su tío, Paul, quien voló desde Las Vegas para asistir al partido. Happ incluso le escribió una nota a la maestra de escuela de David para justificar su falta a clase.
David llevaba una gorra de los Cubs con autógrafos del miembro del Salón de la Fama Andre Dawson, Jake Arrieta y Cliff Floyd. También comió un hot dog y papas fritas en el estadio, así que, a fin de cuentas, fue un buen día para él.


