
Randy Arozarena (Seattle) y Joey Ortiz (Milwaukee), son los “otros mexicanos” que pueden llegar a la Serie Mundial, además del tijuanense Alejandro Kirk y del nacido en Los Mochos, Andrés Muñoz.
Aunque lo más probable es que ambos peloteros jueguen en 2026 con la Selección de México en el Clásico Mundial, ninguno de ellos dos nació en México, y no tuvieron en sus primeros 20 años de vida relación alguna con el país, por ello, una buena cantidad de aficionados de México no los considera beisbolistas mexicanos, aunque también hay muchos que afirma que si lo son argumentando cuestiones legales y reglamentos del Clásico.
En el caso de Arozarena, quien innegablemente es un gran jugador y que por su carisma y talento tuvo una conexión especial con el público en el Clásico de 2023. En 2021 el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, les ordenó a las autoridades migratorias proceder con el trámite de naturalización del ciudadano cubano Randy Arozarena González, para que pudiera representar a México en el Clásico Mundial. De esta manera obtuvo la naturalización, aunque él nunca renunció a la nacionalidad cubana.
Ortiz era un total desconocido, sin embargo, ahora en su tercer año en MLB, ha destacado con los Brewers y por ello Benjamín Gil lo quiere a como dé lugar en la Selección Mexicana. Ortiz nació en California, no habla español y aunque hay versiones que dicen que tiene ascendencia mexicana, en el internet hay artículos contradictorios sobre la nacionalidad de sus padres. En algunos se habla que son mexicanos, pero en otros se dice que son de Puerto Rico y en otros más de República Dominicana.
En este tipo de temas las opiniones están muy divididas, hay quienes creen que es indebido minimizar el talento del beisbolista hecho en México y quitarle puestos en los representativos nacionales, mientras que hay otros que piensan que hay que armar al equipo nacional consiguiendo a los mejores jugadores que se pueda, aunque su “mexicanidad” sea cuestionada.


