
El novato sensación de los Blue Jays ponchó a 12 enemigos en siete entradas en el Juego 5 de la Serie Mundial el miércoles en el Dodger Stadium, estableciendo el récord histórico de ponches para un novato en un Juego de la Serie Mundial, marca que anteriormente ostentaba Don Newcombe de los Brooklyn Dodgers de 1949 con 11.
Yesavage se ha consagrado entre los grandes del béisbol con una actuación memorable en la postemporada, guiando a los Blue Jays a una victoria de 6-1 sobre los Dodgers y una ventaja de 3-2 en la Serie Mundial. Además, se convirtió en el segundo lanzador en la historia de la Serie Mundial con 10 o más ponches en las primeras cinco entradas. Yesavage también es el primer lanzador en la historia de las Grandes Ligas en lograrlo dos veces en la misma postemporada.
A 45 días de su debut en Grandes Ligas hizo que el mejor jugador de beisbol del planeta, pareciera uno más del montón.
La imagen de Shohei Ohtani siendo ponchado por Yesavage en la tercera entrada del Juego 5 ya quedó para la historia. Si los Blue Jays ganan la Serie Mundial en casa, en el Rogers Centre, será una de las imágenes más emblemáticas de la Serie. Yesavage había permitido un homerun a Kiké Hernández al principio de esa entrada, pero preparó el terreno para Ohtani con un slider que puso al astro japonés en conteo de 2-2 con dos outs. Fue entonces cuando le lanzó a Ohtani uno de sus mejores splitters de la noche, que comenzó en el centro del home pero se desvió y cayó lejos de Ohtani. Incluso Ohtani, el hombre que se embasó nueve veces en el Juego 3 y que amenazó con arruinar la Serie por completo, se quedó sin batear.
El boxscore dice “Ponche tirándols”, pero esa descripción se queda corta para lo que Yesavage le hizo a Ohtani. El swing lo derribó de rodillas, y al impactar su rodilla izquierda contra el suelo, su casco salió volando, otro ejemplo más de cómo Ohtani intentaba alcanzar un lanzamiento que nunca existió. Para cuando Yesavage salió del montículo, Ohtani estaba recogiendo sus pertenencias en la caja de bateo.


