
Kiké Hernández convirtió la celebración de los Dodgers por el triunfo en la Serie Mundial en una oportunidad para… simplemente ser él mismo.
Los Dodgers de Los Ángeles celebraron su título de Serie Mundial el lunes con un desfile por el centro de Los Ángeles que culminó en el Dodger Stadium con una gran concentración. Hernández fue uno de los jugadores de los Dodgers que habló durante la celebración y animó al público como una estrella de rock o de la lucha libre. Se robó el show a su manera al dejar claro que los Dodgers habían establecido una dinastía, aunque ciertamente no lo hizo de una forma muy dulce que digamos y encendió a la afición del Dodger Stadium con un emotivo discurso:
“Mis compañeros han sido bastante humildes, pero creo que es hora de hablar claro. Todo el mundo pregunta por una dinastía. ¿Qué tal tres títulos en seis años? ¿Y dos seguidos? ¡Somos una p*ta dinastía”.
“Y quiero aprovechar para disculparme con… absolutamente nadie. El tricampeón hace lo que le da la p*ta gana”.
Los Dodgers ganaron la Serie Mundial en la temporada 2020, que fue más corta de lo habitual. Ahora han ganado dos títulos seguidos y ya tienen la vista puesta en el tercero.
La consolidación del estatus de dinastía del equipo se debe a que han ganado la División Oeste de la Liga Nacional en 12 de los últimos 13 años. Han clasificado a los playoffs 13 años consecutivos y han llegado a la Serie Mundial cinco veces desde 2017. Puede que otros duden en hacer afirmaciones tan contundentes como la de Hernández, pero él tiene una personalidad audaz. Si alguien en los Dodgers iba a decir algo así, por supuesto que sería Hernández.


