
Hoy jueves será entronizado como nuevo miembro del Salón de la Fama de México el lanzador Roberto “La Metralleta” Ramírez, todo un símbolo en la historia de los Diablos Rojos del México.
Fue un descubrimiento del incansable buscador Alberto Joachín, quien trabajaba para Roberto Mansur, en ese entonces el mandamás de la organización escarlata. De hecho, el apodo de “La Metralleta” se lo puso el mismo Mansur. Muchos piensan que, porque tiraba muy fuerte y por la rapidez con que trabajaba desde la loma, pero la realidad es que el motivo de ese apodo era por su manera de hablar.
A los 17 años de edad debutó con los Diablos Rojos en la LMB en la temporada 1989, antes de ser mandado a Estados Unidos a sucursales de los Pittsburgh Pirates. En 1992 volvió con los Diablos y gracias a sus buenas actuaciones en 1994 recibió otra oportunidad en la organización de los PIrates en clase doble A. Entre 1992 y 1998 ganó 73 juegos con los Diablos incluyendo dos sin hit ni carrera y esos números lo impulsaron a debutar en Grandes Ligas con los Padres en 1998, luego, al año siguiente jugó con los Rockies, en el año 2000 estuvo en Japón y en 2001 regresó a los Diablos con los que se mantendría hasta 2013.
El veracruzano defendió durante 21 temporadas la franela escarlata. Tras su retiro, Roberto Ramírez ha sido reconocido como un símbolo de disciplina, entrega y consistencia, atributos que lo convirtieron en uno de los mejores lanzadores zurdos en la historia reciente del beisbol mexicano, y su número de franela, está entre los retirados por la organización de los Diablos.
En la inauguración de la temporada 2025, se le vio en el diamante del Estadio AHH, en el momento en que Arturo López fue homenajeado al salir del que fue su último juego como pelotero profesional.


