
El equipo de prospectos de los Sultanes de Monterrey que participó y se coronó campeón del torneo Rising Stars que se jugó en Cancún y fue patrocinado por el Gobierno de Quintana Roo y la oficina de la MLB en México, demostró que, en el beisbol, saber responder en los momentos importantes, es la clave para ganar títulos.
Los Sultanes terminaron en la parte media del Standing después de concluido el calendario regular con una marca de ganados y perdidos de 7-5. Quedó en el tercer lugar entre los 6 participantes y clasificó a los playoffs. Además, fue el peor de los 6 equipos en el bateo colectivo con un promedio de bateo de .222.
Pero a pesar de todo lo anterior, los Sultanes tuvieron la virtud de jugar los playoffs de manera impecable, primero derrotando a los Leones de Yucatán que presentó un equipo muy fuerte con integrantes de la Academia del Pacífico y luego en la serie final ganando en sólo dos juegos a los Diablos Rojos (Academia Alfredo Harp Helú), que habían dominado absolutamente en todos los departamentos en el calendario regular.
Los Sultanes apretaron en los momentos importantes, sus pitchers lograron dominar en el primer juego de la final a los bateadores de los Diablos cuando estos tuvieron, en múltiples ocasiones, hombres en posición de anotar. En ese juego los Diablos sumaron 14 dejados en base en 7 entradas, mientras que el bateo de los Sultanes fue oportuno y produjo las carreras necesarias para obtener la victoria en amos juegos.


