
La mayoría de los equipos latinoamericanos tienen ausencias notables en sus rosters de cara al Clásico Mundial que arranca la próxima semana. Además, a estas alturas hay jugadores que siguen renunciando a sus equipos, por otro lado Tarik Skubal ya advirtió que solamente lanzará en un juego yestá confirmado que la estrella de los Dodgers, Shohei Ohtani, no lanzará para Japón, en parte, porque el seguro no cubre esa mitad de su juego.
Ojalá la MLB pudiera hacer algo para cubrir el costo de asegurar a quienes tienen polizas de alto riesgo, o, a los que de plano no tienen seguro . Es evidente que no quieren hacerlo, y los equipos tampoco. Las lesiones raras ocurren, y los dueños de equipos, no quieren riesgos a sus millonarias inversiones. Como consecuencia de esto, o prohíben a varios jugadores asistir al Clásico o los alientan a abandonar a sus equipos nacionales, exponiéndoles consecuencias que podrían llegar a sufrir.
No es la primera vez en los últimos meses en que los dueños de equipos de la MLB, han sido criticados por temas financieros. Se les cuestiona que siguen sin tomar medidas para regular los estándares de gasto mínimo… o máximo. La desigualdad es evidente, mientras los dueños de equipos de mercados más pequeños, como los Pittsburgh Pirates o los Cincinnati Reds, se aprovechan de los ingresos globales embolsándose el dinero, perjudicando de alguna manera a sus aficionados, los equipos millonarios no escatiman en gastos, se llevan todo el talento y el balance de calidad desaparece. En lugar de simplemente alentar a la liga a ser competitiva unos hablan de jugadores codiciosos que necesitan ser controlados con un tope salarial, mientras que otros encuentran fórmulas como la de pagos diferidos para burlar cualquier regulación.
Pero volviendo al tema de los seguros, que es lo que ha provocado la furia de federaciones nacionales, aficionados y la frustración de algunos jugadores, hay que decir que es claro que la MLB quiere que el Clásico Mundial de Beisbol se parezca al Mundial de Futbol, pero al mismo tiempo se niega a construir la infraestructura que lo haga posible. La FIFA resolvió esto hace décadas con dos pilares: la liberación obligatoria de jugadores y un sistema centralizado de seguros e indemnizaciones que protege a los clubes cuando los jugadores se lesionan. Las estructuras no son idénticas —los contratos garantizados de la MLB generan diferentes presiones—, pero el principio es el mismo. Los torneos globales requieren una protección centralizada, y la MLB no la tiene, ni parece querer tenerla.


