
Durante meses, el nombre de Alex Verdugo simplemente dejó de sonar. Desde el primero de julio, cuando los Braves lo dejaron en libertad, el jardinero prácticamente desapareció del radar mediático. Para muchos, su historia en Grandes Ligas ya estaba escrita.
Cuando te dejan de mencionar, cuando nadie se acuerda de ti, el dolor es peor que cuando te critican. Por eso sorprende, y llama la atención el timing, que ahora firme un contrato de Ligas Menores con los San Diego Padres. No es un acuerdo garantizado, pero se le abre una puerta… es decir, una nueva oportunidad
Es interesante que el anuncio coincide con la semana de arranque del Clásico Mundial, el mismo escenario donde hace tres años Verdugo brilló con el equipo de México y fue pieza clave en una de las actuaciones más vibrantes en la historia reciente del beisbol mexicano.
En aquel torneo jugó con energía, con carácter, con ese estilo frontal que lo convirtió en favorito de la afición, fue un auténtico protagonista que emocionó e impactó a la afición.
Hoy, la narrativa es otra. Hace unos meses pocos se acordaban de él. El béisbol es cruel con la memoria corta: si no produces, te reemplazan; si te lesionas, te olvidan; si quedas libre, te archivan.
Verdugo no está regresando como estrella, lo hace como una apuesta que podría ser su última llamada. El beisbol ya lo había empezado a borrar y San Diego acaba de ofrecerle una goma


