
El camino del Clásico vuelve a dibujar el mismo cruce… y la revancha parece inevitable. Hace tres años, el 17 de marzo de 2023, México firmó en términos de beisbol, una de las noches más intensas de su historia al derrotar 5-4 a Puerto Rico, en los cuartos de final del Clásico Mundial 2023. Fue un juego de tensión máxima, decidido por detalles y carácter y aquella victoria no solo abrió la puerta a semifinales: cambió la percepción internacional del beisbol mexicano.
Hoy, el escenario vuelve a alinearse para repetir la historia.
Puerto Rico será sede del Grupo A, donde compartirá sector con Cuba, Canadá, Panamá y Colombia. En el papel, los boricuas lucen como favoritos para quedarse con el primer lugar. Juegan en casa, tienen profundidad en su roster y experiencia en este tipo de torneos cortos donde el ambiente pesa.
Del otro lado aparece México en el Grupo B, junto a Estados Unidos, Italia, Brasil y Gran Bretaña. Sobre el papel, Italia, Brasil y Gran Bretaña representan rivales accesibles para la novena mexicana. El gran obstáculo es Estados Unidos, que nuevamente presenta una plantilla poderosa y profunda. Si la lógica se impone, Estados Unidos terminaría primero del Grupo B y México segundo. Y si Puerto Rico cumple los pronósticos en el Grupo A, el cruce está cantado: primero del A contra segundo del B. Es decir, Puerto Rico frente a México… otra vez en cuartos de final.
Nada está escrito. Los torneos cortos castigan cualquier exceso de confianza y una mala noche puede cambiar el destino. Pero hoy, al mirar el armado de los grupos y el peso específico de cada roster, el camino vuelve a dibujar el mismo duelo.
Puerto Rico tendría la motivación de la revancha. México, la memoria fresca de haberlos eliminado en el momento más crítico.


