
El colombiano Reynaldo Rodríguez no llega a Caliente de Durango como un refuerzo más, llega como un caso raro en el beisbol: un veterano que, a punto de cumplir 40 años, atraviesa uno de los mejores momentos de toda su carrera. El próximo 2 de julio alcanzará esa edad que, para muchos, marca el declive, pero en su caso, parece todo lo contrario.
Rodríguez viene de firmar un invierno brillante en la Liga Mexicana del Pacífico, donde fue subcampeón de bateo con .347 defendiendo los colores de los Charros de Jalisco, siendo pieza clave en el campeonato del club. A eso se suma su rendimiento en verano, donde en la última campaña de la Liga Mexicana de Beisbol bateó .357 con los Guerreros de Oaxaca, finalizando entre los mejores de toda la liga.
Su ritmo competitivo ha sido constante: campeón de la Serie del Caribe, participación en el Clásico Mundial con Colombia y una actividad ininterrumpida que hoy lo tiene en plenitud, y eso, hace aún más llamativa su historia.
Entre 2006 y 2016 persiguió el sueño de llegar a Grandes Ligas en Ligas Menores de Estados Unidos… pero nunca lo consiguió. Lejos de rendirse, el colombiano encontró su mejor versión muchos años después, cuando otros ya piensan en el retiro.
Hoy, esa experiencia y madurez aterrizan en Durango con una misión clara: “No hay que conformarse con un Playoff… después de 40 años, lo que se merece la ciudad es un campeonato”, lanzó Rodríguez en su primer día de entrenamientos, dejando claro que su mentalidad no es negociar objetivos.
No es un discurso vacío… es el reflejo de alguien que entiende el momento que vive.
Porque hay carreras que se apagan con el tiempo… y otras, como la de Reynaldo Rodríguez, que apenas están alcanzando su punto más alto.


