
Isaac Paredes está teniendo exactamente el inicio de temporada que no podía permitirse con los Houston Astros. Después de toda una pretemporada marcada por la duda —y por meses de especulación sobre si realmente tenía lugar en una alineación repleta de estrellas—, el mexicano recibió lo que pocos esperaban: confianza total desde el día uno.
Opening Day: tercer bat, tercera base; Segundo juego: tercer bat, bateador designado.
Un rol de lujo, sin duda, pero la respuesta, hasta ahora, no ha llegado. Paredes está 0 de 7, con 3 ponches en los primeros dos juegos de la temporada. Sin hits, sin impacto y sin respuesta.
Y en un equipo como Houston, eso pesa más, porque no solo es su rendimiento… es todo el contexto: los Astros arrancaron con dos derrotas en casa y la paciencia es corta.
En un roster donde sobran nombres y faltan turnos, cada oportunidad cuenta, y estas eran de las más importantes para él. Apenas van dos juegos, sí, pero en Houston no esperan demasiado para tomar decisiones.
Y lo que parecía una gran oportunidad… puede empezar a convertirse en presión. Ya veremos.


