
Los Arizona Diamondbacks evitaron irse en blanco en la Mexico City Series con una remontada espectacular que terminó en victoria 12-7 sobre los San Diego Padres. Pero más allá del resultado, el saldo deja sensaciones encontradas.
Porque sí, hubo reacción… y de la grande.
Abajo en la pizarra, el equipo despertó con fuerza a partir de la séptima entrada, donde fabricaron seis carreras que cambiaron por completo el rumbo del juego. Y por si no fuera suficiente, en la octava agregaron cuatro más para sellar un triunfo que parecía imposible horas antes.
Un comeback de carácter, pero también, uno con factura.
La serie en la Ciudad de México no ha sido amable físicamente para Arizona. En el primer juego, perdieron por lesión a dos piezas clave: el as del pitcheo Zack Gallen y el shortstop titular Geraldo Perdomo y, como si no fuera suficiente, en el segundo encuentro, cuando aún estaban abajo en el marcador, el cátcher Adrian Del Castillo tuvo que salir tras sufrir una dislocación en un dedo.
Golpes duros para un roster que ya venía tocado. Aun así, el mánager apostó por el mensaje correcto: equipo joven, competitivo y con capacidad de respuesta. Reconoció que las lesiones fueron desafortunadas, pero aseguró que serán monitoreadas día a día, con la expectativa de que no pasen a mayores.
El resultado final dice que los Diamondbacks reaccionaron, pero la realidad completa… ¡que sobrevivieron!


