
Después de un arranque que encendió alertas, los Diablos Rojos del México están de vuelta. Tras caer en un bache de cuatro derrotas consecutivas, la novena escarlata ha reaccionado con autoridad y este martes ligó su cuarta victoria al hilo, retomando terreno en el standing y colocándose con marca de 6-4.
Y lo hizo con una actuación demoledora. En Campeche, los Diablos no dejaron dudas y se impusieron con un contundente 10-1, en una noche que tuvo un protagonista absoluto: Julián Ornelas.
Simplemente imparable. Ornelas produjo 8 de las 10 carreras del equipo en una exhibición ofensiva brutal: Grand Slam + cuadrangular de tres carreras + Sencillo productor de una carrera más.
En total, firmó una jornada de cuatro imparables, elevando su promedio a un impresionante .381.
Pero no fue el único. El experimentado Robinson Canó también aportó con el madero, sumando tres hits para mantener el ritmo ofensivo del equipo. Y desde la lomita, James Kaprielian cumplió con una salida sólida, permitiendo apenas una carrera en cinco entradas completas.
Los Diablos necesitaban una noche así: contundente, dominante y con figuras respondiendo en los momentos clave. Ahora, la historia empieza a cambiar… de una serie en Yucatán que generaba dudas… a una reacción que vuelve a ponerlos en el camino al que ya está acostumbrada su afición.


