
La temporada 2026 de la Liga Norte de México apenas comenzó… y ya enfrenta señales preocupantes.
En las últimas horas crecieron los reportes alrededor de la posible salida de Vaqueros de Maneadero y Huracanes de La Paz, dos franquicias que habrían enfrentado problemas económicos, operativos y de infraestructura apenas días después del arranque del calendario. Aunque la situación todavía genera incertidumbre y distintos reportes cruzados, el simple hecho de que el tema exista tan temprano en la temporada ya enciende alarmas alrededor de la estabilidad del circuito.
Y ahí aparece una pregunta inevitable: ¿Qué tan sólido era realmente el proyecto?
La Liga Norte regresó con el discurso de convertirse en un espacio de desarrollo para peloteros mexicanos que han perdido oportunidades debido al aumento de extranjeros en la Liga Mexicana de Béisbol. Una especie de alternativa para mantener activos y visibles a muchos jugadores nacionales.
Sin embargo, la realidad del terreno terminó mostrando algo distinto.
Porque incluso dentro de este nuevo proyecto también aparecieron numerosos extranjeros ocupando plazas importantes, diluyendo parte del objetivo inicial que había sido presentado como uno de los pilares de la liga.
El problema entonces ya no es solo financiero… también es de identidad. Porque cuando una liga nace prometiendo desarrollo nacional, pero rápidamente replica varios de los mismos vicios que intentaba solucionar, el debate deja de ser deportivo… y pasa a ser estructural.
Y todo esto, apenas en las primeras semanas de vida del torneo.
Quizá cuando leas esto ya exista un comunicado oficial confirmando el retiro de estos equipos.


