
Quizá ya es momento de dejar de ver a Caliente de Durango como una simple sorpresa de inicio de temporada. Porque lo que ocurrió esta semana en la frontera empieza a parecer algo más serio.
Después de caer 4-0 el martes en el primer juego de la serie ante los Tecos de los Dos Laredos, Durango reaccionó con autoridad para quedarse con los siguientes dos encuentros por marcadores de 7-2 y 5-4, llevándose la serie como visitante ante uno de los equipos señalados desde antes de iniciar la campaña como candidato importante en la Liga Mexicana de Beisbol.
Y eso cambia la visión. Porque una cosa es ganar partidos sueltos en abril o mayo y otra muy distinta es responder en carretera, ante un rival fuerte y después de haber sido claramente superado en el arranque de la serie.
Ahí es donde los equipos empiezan a mostrar personalidad.
Con este resultado, Caliente emparejó su marca en 9-9 y sigue construyendo una temporada mucho más competitiva de lo que varios esperaban. Pero más allá del récord, lo verdaderamente llamativo es la sensación que empieza a transmitir el club: un equipo capaz de responder rápido, competir fuera de casa y sostenerse ante rivales de alto nivel.
Y claro, todavía es temprano para hablar de candidatos reales.
Pero en una liga como la LMB, hay series que empiezan a funcionar como aviso y, ganar una serie en la frontera contra Tecos definitivamente luce como uno de ellos.


