
Una celebración encendió el debate en el béisbol mexicano… y hasta ahora, la Liga Mexicana de Beisbol no ha reaccionado públicamente.
El pasado fin de semana, durante un juego de los Tigres de Quintana Roo, el pelotero Carlos Castro celebró quitándose el jersey, una imagen que rápidamente comenzó a circular en redes sociales y generó opiniones divididas entre aficionados y gente del medio.
Para algunos, fue simplemente emoción, espectáculo y parte de la evolución natural del juego moderno. Para otros, la escena cruzó una línea relacionada con los códigos tradicionales del béisbol y el respeto al uniforme.
Pero mientras la discusión crece, hay un detalle que también empieza a llamar la atención: el silencio de la liga.
Hasta este momento, la LMB no ha emitido ningún comunicado oficial relacionado con posibles sanciones, investigaciones o postura institucional sobre el caso. Y ojo: eso no necesariamente significa que deba castigar al jugador.
El punto es otro. Porque cuando una acción divide tanto las opiniones, la ausencia de postura también termina convirtiéndose en mensaje.
La situación abre un tema interesante sobre el rumbo visual y cultural que está tomando el beisbol mexicano. Hoy las celebraciones son más expresivas, más emocionales y mucho más cercanas a lo que ocurre en otros deportes y en MLB.
La pregunta es: ¿la liga está cómoda con esa transformación?… ¿le interesa o le es indiferente?
Por ahora, la única respuesta oficial parece ser el silencio. Y mientras tanto, el debate sigue creciendo solo


