
Los Tecos de los Dos Laredos siguen encendidos… y este viernes lo demostraron jugando un tipo de beisbol que cada vez se ve menos. Perdiendo 7-5 en la octava entrada ante los Dorados de Chihuahua, los Tecos reaccionaron poco a poco hasta terminar dejando tendidos a los visitantes con un emotivo triunfo de 8-7 que además extendió su racha a cuatro victorias consecutivas.
La remontada comenzó con una carrera en la octava, producto de dos dobletes, para acercarse 7-6, pero lo más llamativo llegó en el cierre de la novena.
En tiempos dominados por el cuadrangular, los Tecos fabricaron el triunfo jugando “small ball”: toque de sacrificio, robo de base y presión constante hasta terminar armando el rally definitivo de dos carreras… Beisbol clásico.
El resultado no solo dejó una de las victorias más emocionantes de la jornada, sino que además colocó a los Tecos con 13 triunfos y ya instalados en el tercer lugar de la Zona Norte.
Y quizá lo más interesante es que el gran momento del equipo no depende únicamente del poder… sino de encontrar distintas maneras de ganar juegos.


