
David Reyes volvió a demostrar este jueves por qué desde hace años es considerado uno de los pitchers mexicanos más consistentes y respetados de la Liga Mexicana de Beisbol. Y además alcanzó una cifra que empieza a convertirse en algo cada vez más raro dentro de la LMB moderna.
El derecho mexicano llegó oficialmente a 900 ponches en su carrera dentro de la liga durante una brillante apertura frente a los Charros de Jalisco… la víctima histórica fue Willie Calhoun.
Reyes trabajó seis sólidas entradas en las que permitió apenas un imparable, no recibió carreras y recetó cinco ponches, dejando además el juego ganado para su equipo. Desafortunadamente, el bullpen no pudo conservar la ventaja y Charros terminó empatando el encuentro para mandar el partido a extrainnings, evitando así que el veterano pudiera quedarse también con la victoria. De hecho, el triunfo terminó siendo para los Charros, 2-1 en 10 entradas.
Pero más allá del resultado final, la cifra de los 900 ponches vuelve a colocar a David Reyes dentro de una categoría muy especial del beisbol mexicano, porque alcanzar números históricos en la LMB actual ya no es tan sencillo como antes.
Hoy la liga vive una realidad muy distinta, marcada por constantes movimientos de roster, extranjeros que llegan y salen rápidamente, carreras cortas y cada vez menos jugadores que logran permanecer durante muchos años construyendo una verdadera historia dentro del circuito.
Por eso casos como el de David Reyes comienzan a escasear. El derecho no solamente ha logrado mantenerse vigente temporada tras temporada, también ha construido una carrera larga, estable y profundamente identificada con el beisbol mexicano.
Y justamente ahí es donde los 900 ponches adquieren todavía más valor, porque llegar a esa cifra no solamente exige talento, también requiere algo que cada vez parece más difícil de encontrar en la LMB moderna: permanencia.


