
La estabilidad todavía no aparece en Durango… pero mucho menos la resignación.
Este lunes Caliente volvió a mover piezas de manera agresiva al concretar la llegada del pitcher Devin Smeltzer y del infielder dominicano Alejandro Mejía, ambos procedentes de los Dorados de Chihuahua. A cambio, el equipo duranguense envió a Andre Lipcius y al lanzador cubano Elián Leyva.
Al mismo tiempo, también llegan procedentes de los Leones de Yucatán, el cátcher Julián León y el pitcher Derek West.
Y por si esto no fuera suficiente, también anunciaron un poco más tarde la llegada del utility colombiano, Oscar Mercado.
Y aunque este tipo de movimientos suelen verse normales durante la temporada, en el caso de Durango el contexto comienza a llamar mucho la atención. Con la incorporación de estos 5 peloteros, Caliente superará ya la cifra de 50 jugadores utilizados y eso que apenas se ha jugado un tercio de la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Beisbol.
Una cifra enorme incluso para los estándares de una liga acostumbrada a los constantes cambios de roster. Sin embargo, en Durango parece existir una idea muy clara: seguir intentando todo lo posible mientras el objetivo de playoffs siga matemáticamente cerca.
Actualmente el equipo ocupa el séptimo lugar de la Zona Norte, apenas dos juegos detrás del sexto puesto que otorga el último boleto disponible a la postemporada. Y justamente esa cercanía parece explicar por qué el club continúa ajustando piezas prácticamente cada semana.
Especialmente porque Alejandro Mejía sí representa un refuerzo ofensivo de impacto inmediato. Desde su llegada a la LMB en 2022, el dominicano acumula promedio de .312 con 89 cuadrangulares y un OPS de .930, además de sumar ya nueve jonrones en la presente campaña.
Quizá Durango todavía no encuentra la fórmula ideal, pero si algo está dejando claro esta temporada, es que el equipo no piensa quedarse quieto mientras aún exista una posibilidad real de pelear por los playoffs.


