
Lo que hace apenas unos días parecía una cómoda ventaja en la cima de la Zona Sur, desapareció por completo. Los Guerreros de Oaxaca sufrieron este sábado su tercera derrota consecutiva al caer 3-2 frente a los Olmecas de Tabasco, resultado que combinado con la victoria de los Diablos Rojos del México por 8-7 sobre los Conspiradores de Querétaro provocó un triple empate en el primer lugar del sector.
La situación refleja perfectamente el momento opuesto que viven los tres equipos. Mientras Oaxaca atraviesa una racha de tres descalabros consecutivos, Tabasco se encuentra en su mejor momento de la temporada con cinco triunfos al hilo. Los Diablos, por su parte, también llegan embalados con tres victorias consecutivas.
El resultado es una lucha por el liderato mucho más cerrada de lo que parecía hace apenas una semana.
En Villahermosa, los Olmecas encontraron a su héroe en el receptor José Godoy, quien bateó de 4-3 y conectó un cuadrangular de tres carreras que terminó marcando la diferencia en el cerrado triunfo sobre los Guerreros. La victoria permitió a Tabasco completar otra jornada positiva y seguir aprovechando cada tropiezo del que hasta ayer era el líder único.
Mientras tanto, en la Ciudad de México, los Diablos necesitaron venir de atrás para mantenerse en la pelea. José Marmolejos encabezó la ofensiva escarlata con tres imparables, incluyendo el hit que definió el encuentro en la novena entrada para dejar tendidos en el terreno a los Conspiradores.
Así, lo que parecía una carrera encabezada con cierta comodidad por Oaxaca se ha convertido en una auténtica batalla de tres equipos.
Y si algo demuestra la jornada de este sábado es que el liderato de la Zona Sur ya no pertenece exclusivamente a nadie. Oaxaca sigue ahí, pero ahora comparte la cima con unos Olmecas en ascenso y unos Diablos que comienzan a acelerar justo cuando se acerca el primer tercio de la temporada.


