
Cuando la presión comenzaba a crecer y las preguntas empezaban a multiplicarse alrededor de los Tecos de los Dos Laredos, aparecieron exactamente los hombres que debían aparecer.
Daniel Mengden y Harold Ramírez fueron las figuras de la victoria por blanqueada de 6-0 sobre los Rieleros de Aguascalientes, un resultado que puso fin a una racha de cuatro derrotas consecutivas y que, al menos por ahora, permite respirar con mayor tranquilidad dentro de la organización fronteriza.
Los Tecos llegaban al compromiso atravesando uno de sus momentos más complicados de la temporada. El equipo apenas había ganado dos de sus últimos diez encuentros y había comenzado a perder terreno en la pelea por los primeros lugares de la Zona Norte.
Por eso obtener el triunfo tenía una importancia especial y, cuando el panorama se complica, los equipos suelen necesitar que sus mejores jugadores carguen con el peso de la responsabilidad. Eso fue exactamente lo que ocurrió.
Sobre la loma, Daniel Mengden volvió a demostrar por qué ha sido uno de los lanzadores más confiables de la Liga Mexicana de Beisbol. El derecho trabajó seis entradas y un tercio sin permitir carrera, ponchó a nueve rivales y consiguió su tercera victoria de la campaña para mantener su invicto con marca de 3-0. Además, redujo su efectividad a un notable 2.35.
Mientras tanto, la ofensiva tuvo como protagonista a Harold Ramírez. El colombiano conectó cuatro imparables y elevó su promedio de bateo a .383, consolidándose como uno de los bateadores más consistentes de toda la liga y como el principal motor ofensivo de los Tecos.
La mala racha no desaparece por completo con una sola victoria, pero cuando un equipo encuentra respuestas en sus principales figuras, siempre resulta más fácil pensar que los mejores días pueden estar por venir.


