
Cuando se anunció que Robinson Canó jugaría con los Tomateros de Culiacán durante el próximo invierno, y el jugador no se refirió al asunto durante varios días, en una especie de negación, la situación generó una intensa conversación entre aficionados y medios de comunicación. Las señales que mandó Canó dando a entender que no estaba ligado al equipo de Culiacán, provocaron fuertes críticas para él de parte de comunicadores de Culiacán principalmente.
Si Canó está enterado de la polémica, no parece afectarle demasiado… y si no está enterado, los resultados siguen siendo exactamente los mismos: Cuadrangulares.
El veterano de los Diablos Rojos del México conectó este jueves su homerun número 11 de la temporada y se colocó entre los principales cañoneros de la Liga Mexicana de Beisbol, un logro que resulta todavía más impresionante cuando se recuerda que tiene 43 años y medio de edad.
Pero hay otro dato que llama aún más la atención. Desde el 18 de mayo, fecha en la que se anunció su supuesta incorporación a los Tomateros, Canó ha disputado 13 encuentros y ha conectado cinco cuadrangulares.
Es decir, prácticamente uno cada dos juegos y medio desde el inicio del affaire.
Además, el dominicano está mostrando un ritmo de poder superior al de sus dos campañas anteriores con los Diablos.
- En 2024 conectó 14 jonrones en 78 juegos.
- En 2025 volvió a sumar 14, pero en 85 encuentros.
- Ahora en 2026 ya acumula 11 cuadrangulares en apenas 39 partidos.
La proyección es evidente. De mantener este paso, estaría camino a registrar su mejor temporada de poder desde que llegó a la Liga Mexicana.
Por supuesto, nadie puede asegurar que exista relación entre una cosa y otra, pero la coincidencia resulta difícil de ignorar y así, mientras en algunos lugares se discute su futuro invernal, Robinson Canó sigue haciendo lo que ha hecho durante toda su carrera: Responder con el bat.


