
Si alguien hubiera intentado diseñar una serie entre dos equipos que atraviesan exactamente el mismo momento, probablemente habría terminado construyendo algo muy parecido al enfrentamiento que este fin de semana protagonizarán los Diablos Rojos del México y los Olmecas de Tabasco.
Ambos clubes iniciarán serie este viernes en la Ciudad de México compartiendo el liderato de la Zona Sur con idéntica marca de 26 victorias y 16 derrotas. Pero las coincidencias no terminan ahí.
Diablos y Olmecas también llegan con récord de 7-3 en sus últimos diez encuentros, reflejando un nivel de juego muy similar durante las últimas semanas de competencia.
Y existe otro detalle todavía más llamativo: los dos equipos vienen de vivir exactamente la misma experiencia en su serie más reciente. Tanto Diablos como Tabasco perdieron los dos primeros juegos de su respectiva serie como locales y ambos lograron evitar la barrida al rescatar el tercer encuentro.
Es decir, no solamente comparten posición en el standing, también llegan con una trayectoria prácticamente idéntica rumbo a una de las series más atractivas del calendario reciente en la Liga Mexicana de Beisbol.
Por un lado, aparece el campeón defensor de la LMB, una organización acostumbrada a vivir bajo presión y a ocupar los primeros lugares y por el otro, unos Olmecas que han protagonizado una de las mejores recuperaciones de la temporada después de pasar algunas semanas en la parte baja de la clasificación.
Ahora los dos llegan al mismo punto: Empatados en la cima, empatados en momento y empatados en resultados recientes.
Y con una recompensa muy clara sobre la mesa, porque cuando concluya la serie el próximo domingo, uno de los dos podría amanecer el lunes como líder solitario de la Zona Sur. Por eso esta no es solamente una serie entre dos buenos equipos, es un enfrentamiento entre dos líderes que, al menos hasta hoy, parecen reflejos uno del otro.


