
Después de más de dos meses de ausencia por lesión, Alejandro Kirk finalmente volvió a la actividad y las primeras señales no pudieron ser más alentadoras para los Blue Jays de Toronto.
El receptor mexicano inició este fin de semana su proceso de rehabilitación en ligas menores y necesitó apenas un juego para recordar por qué es una de las piezas más importantes de la organización. En su debut con Dunedin, la sucursal Clase A de los Blue Jays, Kirk conectó cuadrangular y mostró que su recuperación avanza por muy buen camino. El sonorense terminó la jornada bateando de 1-2, además de negociar una base por bolas.
La aparición marcó un paso importante en el regreso del catcher mexicano, quien sufrió una lesión a principios de abril que terminó requiriendo una intervención quirúrgica y lo mantuvo fuera de acción durante gran parte de la temporada. Desde entonces, Toronto tuvo que reorganizar su cuerpo de receptores mientras esperaba el regreso de uno de sus peloteros más confiables tanto a la defensiva como en el manejo del pitcheo.
Por ahora, el objetivo principal es que Kirk acumule turnos al bat y trabajo detrás del plato antes de recibir nuevamente el llamado a las Grandes Ligas. Las noticias más recientes apuntan a que ese regreso podría concretarse muy pronto. De hecho, tras sus primeros encuentros en Dunedin, el mexicano continuó avanzando en su proceso de rehabilitación dentro del sistema de sucursales de Toronto.
Aunque todavía quedan algunos pasos por completar, el cuadrangular de su primer juego representa una señal muy positiva, porque después de semanas de recuperación, terapias y espera, Alejandro Kirk ya volvió a jugar.


