
La Liga Mexicana de Beisbol anunció la incorporación del veracruzano Víctor Márquez al roster de la mal llamada Selección Mexicana que disputará el Juego de Estrellas Monterrey 2026. El parador en corto de Caliente de Durango ocupará el lugar dejado por Alan Trejo, aunque la propia liga no informó los motivos de la baja del pelotero que originalmente había sido convocado.
Más allá del movimiento, la noticia permite reconocer una historia que merece ser contada, porque, aunque Márquez tiene apenas 24 años, está lejos de ser un novato.
El nacido en Poza Rica, Veracruz, acumula ya 261 juegos en la Liga Mexicana de Beisbol, repartidos a lo largo de cinco temporadas con Generales y Caliente de Durango. Es decir, pese a su juventud, cuenta con una experiencia que muchos jugadores tardan años en alcanzar.
Además, su convocatoria llega respaldada por una sólida campaña. A la ofensiva batea para .294, con un cuadrangular, 11 carreras producidas y cinco bases robadas en 47 encuentros.
Sin embargo, su mayor carta de presentación está a la defensiva. Considerado dueño de un guante privilegiado, presume un extraordinario porcentaje de fildeo de .988. En 46 juegos y 370 entradas defendiendo las paradas cortas, apenas ha cometido tres errores en 240 oportunidades.
En medio de las discusiones sobre la integración del equipo “Selección Mexicana”, la llegada de Márquez también representa algo importante: la presencia de un pelotero nacido en México, formado completamente dentro del beisbol nacional y que ha construido su carrera paso a paso en la LMB.
También es justo reconocer el trabajo de Caliente de Durango, una organización que apostó por darle continuidad y respaldo a un joven mexicano hasta consolidarlo como titular y convertirlo en un jugador digno del Juego de Estrellas.
Parece novato. Pero la realidad es que Víctor Márquez ya tiene más de 250 juegos demostrando su calidad en el beisbol mexicano, y hoy recibe una recompensa construida a base de paciencia, confianza y oportunidades.


