
Hay pocas críticas que persigan tanto a un bateador como la de “se poncha demasiado”. Y el nombre de Julián Ornelas suele aparecer acompañado de ese señalamiento .
Y sí, es verdad… el jardinero de los Diablos Rojos del México suma 61 ponches, cifra que lo ubica en el quinto lugar de la Liga Mexicana de Beisbol. Sin embargo, también hay un dato que suele olvidarse: Ornelas es el jugador con más partidos disputados en toda la liga, con 54.
Pero los ponches no cuentan toda la historia… mientras algunos se enfocan en esa estadística negativa, Ornelas está teniendo una de las temporadas ofensivas más destacadas entre los peloteros mexicanos.
Su promedio de bateo de .364 lo coloca en el sexto lugar general de la LMB y lo convierte en el mexicano mejor ubicado del circuito en ese departamento.
Además, con 13 cuadrangulares, también es el mexicano con más jonrones en la temporada y sexto lugar general entre todos los bateadores de la liga.
Es decir, el mismo jugador criticado por sus ponches lidera entre los mexicanos dos de las categorías ofensivas más importantes del campeonato y al mismo tiempo está ubicado en el Top-6 de ambos departamentos estadísticos.
El beisbol moderno ha demostrado que muchos bateadores productivos pagan un precio por su agresividad en el plato y por eso los ponches forman parte del perfil de jugadores que buscan hacer daño y cambiar partidos con un solo swing. Por eso es absurdo e inexplicable que quieran justificar su exclusión del HR Derby, con el tema de los ponches.
Ornelas parece encajar perfectamente en esa descripción, por eso resulta todavía más llamativo que sus números no hayan sido suficientes para recibir una invitación al Home Run Derby del Juego de Estrellas.
Mientras algunos siguen contando sus ponches, y queriendo justificar la decisión de no incluirlo en el HR Derby, los números más importantes cuentan otra historia.


