
Todavía faltan casi dos años para que los Athletics inauguren su nuevo estadio en Las Vegas, pero algo interesante parece estar ocurriendo mucho antes de que se lance el primer pitcheo oficial: la ciudad ya está comenzando a seducir a los peloteros de Grandes Ligas.
Durante la semana en que los A’s jugaron una serie especial en Las Vegas entre el 8 y el 14 de junio, surgieron varias historias que reflejan un fenómeno que hace apenas unos años habría parecido impensable.
El jardinero Tyler Soderstrom pasó parte de su tiempo buscando casa en la ciudad…. como si el futuro ya hubiera comenzado.
Pero quizá la declaración más llamativa fue la de Lawrence Butler, quien reveló que jugadores rivales le comentaron su interés de unirse a los Athletics cuando lleguen a la agencia libre. Y ahí es donde la historia deja de ser exclusivamente deportiva.
Porque durante décadas los peloteros eligieron sus destinos principalmente por el dinero, las posibilidades de ganar, la familia o la tradición de una organización.
Ahora aparece otro factor: Las Vegas.
Una ciudad asociada al entretenimiento, los espectáculos, la vida nocturna, los grandes eventos deportivos y un estilo de vida que pocas ciudades de Estados Unidos pueden ofrecer.
La transformación resulta sorprendente. Hace no mucho tiempo, los Athletics eran identificados por la incertidumbre sobre su futuro y por una larga batalla para conseguir un nuevo estadio.
Hoy la situación parece diferente… los jugadores hablan de vivir en Las Vegas, de comprar propiedades y de jugar ahí algún día.
Quizá todavía es demasiado pronto para saber si los Athletics se convertirán en un destino importante para los agentes libres.
Pero algo parece evidente. Antes de que el nuevo estadio abra sus puertas y antes de que la franquicia juegue oficialmente una temporada completa en Nevada, Las Vegas ya está ejerciendo una poderosa atracción sobre los peloteros.
Y esa podría ser una de las mejores noticias que la organización ha recibido en muchos años.


