
En una atmósfera electrizante que evocó los años más gloriosos de la mayor rivalidad del béisbol, los Red Sox de Boston completaron una barrida histórica de cuatro juegos ante los Yankees de Nueva York en Fenway Park, un hito que no conseguían desde la mítica temporada de 2018.
El golpe final llegó en el cuarto encuentro con un dramático walk off de Jarren Duran en la décima entrada, sellando una victoria 5-4 que desató la locura en Massachusetts. Este triunfo representa mucho más que cuatro victorias consecutivas para Boston; es una redención histórica.
Desde agosto de 2018, cuando los Red Sox barrieron a Nueva York rumbo a su último título de Serie Mundial, la escoba de cuatro encuentros había cambiado de dueño de forma dolorosa. Los Yankees habían tomado el control absoluto de las series largas, cobrando venganza con una barrida de cuatro juegos en el Bronx en 2019, y repitiendo la dosis en territorio hostil con amargas barridas en Fenway Park durante las temporadas de 2021 y abril de éste mismo 2026.
Sin embargo, el fin de semana del 25 al 28 de junio de 2026 marcó un cambio definitivo de narrativa. Los Red Sox iniciaron la serie con triunfos contundentes de 6-3 y 6-1, respaldados por un pitcheo dominante, incluyendo una joya monticular de Sonny Gray, quien rozó el juego sin hit ni carrera. El tercer choque por 4-1 aseguró la serie, preparando el escenario para el épico desenlace dominical.
Con este resultado, Boston no solo frena el dominio reciente de los Bombarderos del Bronx, sino que sacude por completo la balanza de la división Este de la Liga Americana.


