
Los Tigres de Quintana Roo vivieron este miércoles una de sus mejores jornadas de las últimas temporadas al imponerse en los dos encuentros de una doble cartelera frente a El Águila de Veracruz.
Lo verdaderamente extraordinario no fueron las dos victorias, fue la forma en que las consiguieron. El pitcheo bengalí lanzó 14 entradas consecutivas sin permitir una sola carrera, firmando una doble blanqueada que muy pocas veces se observa en el beisbol profesional.
En el primer encuentro, los Tigres se impusieron por 5-0 gracias a una brillante apertura de Darius Vines, quien trabajó las seis entradas reglamentarias permitiendo únicamente tres imparables. Trevor Kelley se encargó del séptimo episodio para completar la primera blanqueada del día.
Más tarde llegó una demostración todavía más impresionante de profundidad en el cuerpo de lanzadores. Seis pitchers de Quintana Roo combinaron esfuerzos para limitar nuevamente a la ofensiva de El Águila, ahora con una victoria de 1-0, admitiendo apenas cuatro hits a lo largo del encuentro.
Al finalizar la jornada, el balance era contundente: Dos triunfos y dos blanqueadas. Además, catorce entradas consecutivas sin permitir anotación y solamente siete imparables aceptados entre ambos juegos.
Para un equipo que ha atravesado momentos complicados en las últimas campañas, actuaciones como ésta representan mucho más que un par de victorias en el standing. También demuestran el potencial que puede alcanzar cuando el pitcheo funciona al nivel mostrado durante esta doble cartelera.
No todos los días un equipo consigue barrer una serie de dos juegos y mucho menos hacerlo dejando sin una sola carrera a su rival durante 14 entradas.



