
Tijuana seguirá teniendo a los Toros… pero ya no tendrá corridas de toros.
El alcalde Abdiel Gutiérrez Coronado confirmó que su administración no otorgará permisos para la celebración de espectáculos taurinos en el municipio, al reiterar su postura abiertamente antitaurina y en contra del maltrato animal. La decisión provocó la cancelación del festejo programado para este fin de semana y marca un cambio importante para una ciudad donde, durante décadas, la cultura taurina formó parte de su identidad.
La coincidencia resulta inevitable para los aficionados al beisbol. Desde su nacimiento en 2004, los Toros de Tijuana adoptaron ese nombre para representar la fuerza, la bravura, el coraje y el espíritu indomable que identifican a la frontera. La propia filosofía del club ha utilizado constantemente términos propios del lenguaje taurino para describir su carácter competitivo, su “embestida” dentro del terreno de juego y su ambición de conquistar campeonatos.
No es casualidad. En Tijuana, el lenguaje taurino ha formado parte de la cultura popular durante generaciones, por lo que expresiones relacionadas con los toros encontraron un lugar natural también en el deporte profesional.
La decisión del gobierno municipal no tiene ninguna relación con la organización de los Toros de Tijuana ni afecta al club de la Liga Mexicana de Beisbol, sin embargo, deja una imagen difícil de ignorar.
Mientras las corridas de toros parecen llegar a su fin en la ciudad, los Toros seguirán siendo uno de los principales símbolos deportivos de Tijuana, pero a partir de ahora, la “embestida” continuará únicamente sobre el diamante.



