
Mientras siete equipos de la Liga Mexicana de Beisbol prefirieron adelantar toda su actividad al viernes y sábado para no competir con el partido de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo, los Leones de Yucatán decidieron apostar por una estrategia completamente distinta.
En lugar de pedirle a su afición que eligiera entre el fútbol y el béisbol, optaron por ofrecer ambos espectáculos en un mismo lugar.
El Parque Kukulcán se convirtió este domingo en una Zona Fan, donde cientos de aficionados ingresaron con boletos gratuitos para presenciar en pantalla gigante el duelo entre México e Inglaterra. La logística fue pensada para que, una vez terminado el encuentro mundialista, el público permaneciera en sus mismos lugares y minutos después comenzara el tercer juego de la serie entre Leones y Tigres.
La apuesta contrastó con lo ocurrido en el resto de la liga.
Siete series eliminaron por completo su actividad dominical adelantando los juegos al viernes y sábado. En Saltillo, Saraperos y Algodoneros iniciaron a la 1:00 de la tarde para dejar libre el horario del fútbol, aunque apenas asistieron 1,099 aficionados. En Oaxaca también adelantaron el primer lanzamiento a las 2:00 PM y la respuesta fue mucho mejor, con 6,493 espectadores.
Yucatán decidió recorrer el camino contrario. Esperó a que terminara el partido de la Selección para dar la voz de playball, incluso aceptando el retraso provocado por el cambio de horario del Mundial apenas unas horas antes. Afortunadamente para los organizadores, el encuentro de futbol no se extendió a tiempos extras, lo que permitió iniciar el juego de béisbol poco después del silbatazo final.
Más allá de cuál haya sido la asistencia final en Mérida, los Leones dejaron una idea interesante sobre la mesa. Cuando competir contra un evento deportivo de talla mundial parece imposible, quizá la mejor estrategia no sea evitarlo… sino convertirlo en parte de la experiencia.



