
Pocas veces el deporte y la vida presentan un contraste tan profundo como el que vivió este domingo Eliézer Alfonzo. Mientras en Venezuela las autoridades confirmaban el hallazgo de los cuerpos sin vida de su esposa, Patricia, y de su hija Eliana, en Los Ángeles otro de sus hijos, Eliézer Alfonzo Jr., saltaba al terreno como cátcher titular de los Dodgers para cumplir el sueño de debutar en las Grandes Ligas.
En cuestión de horas, el exreceptor de Grandes Ligas experimentó dos de los momentos más extremos que puede vivir un ser humano: el dolor de perder a una hija y la emoción de ver a otro hijo alcanzar la máxima categoría del béisbol.
De acuerdo con la información difundida por los Dodgers y medios estadounidenses, Patricia era la madrastra de Eliezer Jr., mientras que Eliana era su media hermana. A pesar de la tragedia familiar, el joven receptor fue incluido en la alineación titular y concretó el debut por el que trabajó durante años en las ligas menores.
La historia también conmueve al béisbol mexicano. Hace apenas unos meses, Eliézer Alfonzo dirigió de manera interina a los Leones de Yucatán en la Liga Mexicana de Beisbol, por lo que su situación ha generado numerosas muestras de solidaridad entre aficionados y personas vinculadas al circuito.
Hay historias que hacen pequeño cualquier resultado deportivo… la de Eliézer Alfonzo es una de ellas. Porque el mismo día en que la vida le arrebató a una hija, también le permitió ver cumplido el sueño que durante años persiguió junto a otro de sus hijos.



