
Luis Enrique Gastélum superó este miércoles su primera prueba en las Grandes Ligas. Apenas un día después de ser ascendido por los Cardinals de St. Louis y de convertirse en el pelotero nacido en México número 155 en llegar a las Grandes Ligas, el lanzador sinaloense hizo su esperado debut en el mejor beisbol del mundo.
Y no fue un estreno sencillo. Gastélum ingresó al relevo en la parte alta de la séptima entrada con los Cardinals al frente 5-0, un out en la pizarra y corredores en primera y tercera base, una situación que exigía controlar el daño de inmediato.
Su primer rival fue Cooper Pratt, quien elevó de sacrificio al jardín izquierdo para impulsar una carrera. Aunque el corredor de tercera anotó, esa carrera pertenecía al lanzador anterior, por lo que el mexicano mantuvo limpia su actuación. Después permitió un doblete de Joey Ortiz, curiosamente uno de sus compañeros con la Selección Mexicana durante el Clásico Mundial de Beisbol, colocando nuevamente corredores en posición de anotar.
Sin embargo, Gastélum mostró serenidad y, necesitó apenas tres lanzamientos para dominar a Andrew Vaughn con un rodado suave que él mismo fildeó para sacar el tercer out y terminar la amenaza.
Su labor concluyó ahí. El sinaloense no regresó para lanzar la octava entrada, pero dejó una primera impresión positiva al resolver un escenario de presión sin permitir carreras propias en su debut.
El camino apenas comienza para el mexicano número 155 en las Grandes Ligas… y su primera aparición dejó una señal alentadora: cuando recibió la oportunidad, respondió.



