
9 días…. 5 juegos como visitante…. 4 blanqueadas.
Ese es el impresionante saldo que presume el pitcheo de los Diablos Rojos del México, que este miércoles volvió a dominar desde el montículo al derrotar 6-0 a los Tigres de Quintana Roo en Cancún. La actuación confirma que el cuerpo de lanzadores escarlata atraviesa su mejor momento de la temporada justo cuando la campaña regular entra en su recta final.
Todo comenzó la semana pasada en Villahermosa, donde los Diablos barrieron a los Olmecas de Tabasco con tres blanqueadas consecutivas, una hazaña poco común en cualquier nivel del beisbol. Después regresaron a casa para disputar la serie del fin de semana y ahora, en su siguiente gira, abrieron la visita a Cancún con un triunfo de 3-1 el martes y este miércoles volvieron a colgar otro cero con la victoria de 6-0.
El resultado deja una estadística que difícilmente pasa desapercibida. En sus últimos cinco juegos como visitantes, los Diablos han conseguido cuatro blanqueadas y solamente han permitido una carrera.
La victoria, además, representó el noveno triunfo consecutivo para los campeones de la Liga Mexicana, quienes continúan consolidándose como el mejor equipo de la Zona Sur cuando faltan apenas 20 días para que concluya la temporada regular.
Durante buena parte del calendario, el pitcheo fue uno de los aspectos más cuestionados del equipo, pero hoy, esa realidad parece haber quedado atrás.
Porque ganar nueve juegos seguidos ya es una racha importante, pero hacerlo mientras se registra cuatro blanqueadas en apenas nueve días y una sola carrera permitida en cinco juegos de visitante envía un mensaje todavía más contundente.
El pitcheo de los Diablos está encontrando su mejor versión exactamente cuándo comienza el camino hacia la postemporada.



