
Hace apenas dos días Jared Wetherbee dejó de pertenecer a los Leones de Yucatán para convertirse en nuevo lanzador de los Sultanes de Monterrey. Este viernes necesitó una sola apertura para demostrar que puede convertirse en una pieza importante de la rotación regiomontana.
El estadounidense abrió el primer juego de la serie frente a los Rieleros de Aguascalientes y firmó una presentación prácticamente impecable. Trabajó seis entradas sin permitir carrera, aceptó únicamente tres imparables y encaminó a los Sultanes a una victoria por blanqueada de 3-0. El bullpen hizo el resto al preservar el cero y asegurar su primer triunfo con la franela regiomontana.
Lo llamativo de la historia es el contraste con lo vivido apenas unos días antes en Yucatán. Con los Leones realizó ocho aperturas durante la temporada, pero apenas consiguió una victoria. Ahora, en su primera oportunidad con Monterrey, el resultado fue completamente distinto.
Eso no significa necesariamente que Wetherbee lanzara muy diferente a como lo hizo con los melenudos. En muchas ocasiones, la diferencia entre ganar y perder para un pitcher también depende del respaldo ofensivo y del trabajo del relevo. Y esta vez encontró ambas cosas.
Para Sultanes, el cambio no pudo empezar mejor. Incorporaron a un abridor que respondió desde su primera presentación y ayudó a mantener al equipo en la pelea por los primeros lugares.
A veces un cambio de uniforme tarda semanas en dar resultados, pero en el caso de Jared Wetherbee, bastaron seis entradas para demostrar que el movimiento podía beneficiar tanto al lanzador como a su nuevo equipo.



