
En una Liga Mexicana de Beisbol donde la mayoría de los equipos depende del talento extranjero para sostenerse, los Diablos Rojos del México viven una realidad distinta: su base foránea también es muy poderosas pero sus peloteros mexicanos están escribiendo páginas históricas con la franela escarlata.
Hace apenas un año, Carlos Sepúlveda rompió una barrera que parecía imposible al convertirse en el primer mexicano en conquistar un campeonato de bateo con los Diablos. Ahora, en 2026, Julián Ornelas agregó otro capítulo inédito.
Con el cuadrangular que conectó en la primera entrada del segundo juego de la doble cartelera del miércoles frente a los Leones de Yucatán, Ornelas llegó a 20 jonrones en la temporada. Sumados a sus 33 bases robadas, ingresó al exclusivo club 20-20, convirtiéndose en el primer mexicano en lograr esa combinación de poder y velocidad con los Diablos Rojos.
En los más de 80 años de historia de la organización, únicamente los extranjeros Bernie Tatis (1989), James Steels (1991) y Luis Terrero (2011) habían conseguido una temporada de al menos 20 cuadrangulares y 20 bases robadas. Ornelas es apenas el cuarto integrante de esa lista… y el primero nacido en México.
Su logro también tiene alcance nacional. Ornelas se convirtió apenas en el noveno pelotero mexicano que registra una temporada de 20 jonrones y 20 robos en la historia de la LMB, una hazaña que combina poder, velocidad y consistencia durante toda la campaña.
En tiempos en que el protagonismo ofensivo suele recaer en jugadores importados, los Diablos están demostrando que el talento mexicano también puede ocupar el centro del escenario. Primero fue Sepúlveda con un campeonato de bateo histórico; ahora Ornelas con una temporada 20-20 inédita para la organización. Dos temporadas consecutivas, dos mexicanos rompiendo barreras y confirmando que el presente escarlata también se escribe con talento nacional.



