
Con apenas seis juegos por disputar en el calendario regular, Gabriel Cancel está a las puertas de una hazaña que sería extraordinaria en cualquier liga… y aún más en la Liga Mexicana de Beisbol.
El jardinero de los Bravos de León lidera la LMB con 28 cuadrangulares y además ocupa el séptimo lugar en bases robadas con 25, por lo que todavía mantiene vivas sus aspiraciones de convertirse en un jugador 30-30, es decir, alcanzar al menos 30 jonrones y 30 robos de base en una misma temporada.
Para lograrlo necesitará conectar dos cuadrangulares y estafarse cinco bases en los seis juegos que restan del calendario regular. La tarea no será sencilla, pero tampoco imposible.
Lo que hace especialmente atractivo el reto es que la temporada regular de la LMB consta de apenas 93 juegos, muy lejos de los 162 que se disputan en las Grandes Ligas. En otras palabras, Cancel busca una combinación de poder y velocidad en un calendario 69 juegos más corto, con mucho menos tiempo para acumular estadísticas.
Como referencia, el japonés Shohei Ohtani hizo historia en 2024 al convertirse en el primer pelotero de las Grandes Ligas en alcanzar una temporada 50-50, hazaña que consumó el 19 de septiembre dentro del calendario de 162 encuentros. Aunque se trata de marcas distintas, la comparación ayuda a dimensionar el enorme ritmo de producción que exige una temporada corta como la de la Liga Mexicana.
Además del posible 30-30, Cancel persigue otro objetivo importante. Con sus 28 cuadrangulares se mantiene como líder de jonrones del circuito, mientras que Jon Singleton, de los Diablos Rojos del México, es el único que aún parece tener posibilidades reales de darle alcance con 25.
Los próximos seis juegos definirán si Gabriel Cancel se queda únicamente con el liderato de cuadrangulares o si, además, consigue una de las combinaciones de poder y velocidad más impresionantes que se hayan visto en una temporada de apenas 93 juegos en la Liga Mexicana.



