
Manny Bañuelos ya había tenido argumentos suficientes para ser considerado uno de los mejores lanzadores de la temporada 2026. Terminó como el segundo pitcher mexicano con mejor efectividad entre los lanzadores que cumplieron con el mínimo de entradas requeridas y además consiguió siete victorias.
Pero lo que hizo este domingo en el primer juego de playoffs superó cualquier expectativa. El zurdo de los Sultanes de Monterrey lanzó siete entradas en blanco, permitió solamente dos hits, otorgó una base por bolas y ponchó a cuatro bateadores para encabezar la victoria de Monterrey 3-1 sobre los Charros de Jalisco.
Y no era un rival cualquiera. Enfrente estaban los actuales campeones de la Zona Norte, un equipo acostumbrado a ganar y ganar. Bañuelos, sin embargo, los mantuvo bajo control durante siete entradas.
Su actuación fue todavía más valiosa porque el juego estuvo marcado por el dominio del pitcheo de ambos equipos. La lluvia incluso retrasó el comienzo hasta las 6:40 de la tarde, pero una vez que comenzó el encuentro, Bañuelos se encargó de establecer el tono desde la lomita.
Ofensivamente, Víctor Mendoza produjo dos de las tres carreras de Sultanes y Yonny Hernández agregó la otra. Pero la noche perteneció a Manny.
Bañuelos no solamente ganó el primer juego de la serie: lo hizo lanzando siete entradas sin permitir carrera en el momento en que su equipo más necesitaba una actuación de ese calibre. Manny Bañuelos acaba de elevar todavía más la expectativa sobre lo que puede hacer en estos playoffs.



