
Los Olmecas de Tabasco están a una victoria de avanzar a la siguiente ronda de los playoffs después de derrotar 14-9 a los Bravos de León en el quinto juego de la serie, que ahora dominan 3-2.
Pero en una noche llena de batazos hubo uno que tuvo un significado especial…. el de la quinta entrada, cuando los Bravos todavía tenían ventaja de 8-7, y apareció Agustín Ruiz. El jugador nacido en Villahermosa, Tabasco, conectó su segundo cuadrangular de estos playoffs y empató el juego a ocho carreras.
Y a partir de ese momento, los Olmecas ya nunca volvieron a estar abajo.
Dos entradas después, José Godoy produjo dos carreras con sencillo para poner a Tabasco al frente 10-8 y en la novena los visitantes fabricaron cuatro anotaciones más para terminar de sentenciar el encuentro. Pero todo comenzó con aquel batazo de Ruiz en la reanudación de un juego que había iniciado el jueves y se detuvo por lluvia en la cuarta entrada.
El juego había sido una auténtica montaña rusa. Tabasco se fue arriba 4-0 en la primera entrada, pero León reaccionó con siete carreras entre el primer y segundo episodio para darle la vuelta, luego los Olmecas volvieron a empatarlo 7-7 en la tercera, León recuperó la ventaja 8-7 y entonces llegó el batazo del tabasqueño. 8-8.
Con el triunfo, los Olmecas se colocaron 3-2 arriba en la serie y ahora solamente necesitan una victoria para eliminar a los Bravos. Y hay otra ventaja importante: tanto el sexto juego como un eventual séptimo se disputarían en Villahermosa, en casa de los Olmecas.
Así que el equipo está a un triunfo de avanzar y tendrá la oportunidad de conseguirlo nuevamente ante su afición, pero si Tabasco termina celebrando esta serie, habrá que recordar aquel momento del quinto juego: un tabasqueño, nacido en Villahermosa, conectó el batazo que empató el juego… y cambió la historia.
Desde el cuadrangular de Agustín Ruiz, los Olmecas nunca volvieron a estar abajo.



