
Este sábado, alrededor de las 10 de la mañana, el área de comunicación de los Diablos Rojos del México envió un mensaje a los medios que tenían previsto acudir temprano al Estadio Alfredo Harp Helú: “Este sábado no habrá práctica de bateo y solamente los pitchers saldrán a soltar el brazo…”
Era simplemente un aviso para informar que no habría actividad de bateo en el terreno antes del sexto juego de la serie contra Oaxaca, pero lo que nadie podía imaginar en ese momento era lo que sucedería unas horas después.
Quizá los bateadores escarlatas necesitaban descansar, porque cuando comenzó el juego, la ofensiva explotó. Los Diablos fabricaron cinco carreras en la segunda entrada y agregaron seis más en la tercera, para ponerse adelante nada menos que 11-0 después de solamente tres episodios… y ese terminó siendo el marcador definitivo.
La ofensiva que unas horas antes había sido dispensada de salir al terreno para la práctica de bateo terminó conectando 16 imparables durante el encuentro, incluyendo cuadrangulares de Jon Singleton y Franklin Barreto.
Claro que no podemos saber si el descanso en el terreno tuvo algo que ver. Es muy probable que los bateadores hayan trabajado en las jaulas internas, donde los equipos pueden prepararse sin realizar una práctica de bateo formal en el campo, pero la coincidencia resulta demasiado buena para ignorarla.
Los Diablos decidieron no salir a batear antes del juego y, cuando llegó la hora de hacerlo… batearon como si hubieran estado practicando toda la mañana.
Cinco carreras en la segunda, seis en la tercera… 11-0 después de tres entradas y, 16 imparables al final. Así que, al menos por esta ocasión, parece que les convino no practicar.



