
Hace no mucho parecía que José Urquidy se estaba quedando sin opciones para regresar a las Grandes Ligas. Hoy, el mexicano está convertido en una de las historias más interesantes de los White Sox y, de paso, está callando bocas.
Urquidy volvió a brillar este miércoles en Wrigley Field y fue pieza fundamental para que Chicago derrotara 3-0 a los Cubs. El derecho entró como relevista largo después de dos entradas del abridor Sean Newcomb y terminó trabajando seis entradas completas sin permitir carrera, con apenas dos hits y ocho ponches.
Fue una actuación extraordinaria en un escenario complicado y, probablemente, una de sus mejores apariciones en varios años, pero lo más interesante está en el contexto: Urquidy no pudo quedarse en Detroit en 2025 y tampoco logró establecerse con Pittsburgh al comenzar esta temporada. Por momentos, la posibilidad de volver a lanzar en Grandes Ligas parecía alejarse.
Ahora está en Chicago y la historia cambió por completo. El mexicano ha ganado sus dos juegos con los White Sox, ambos después de entrar como relevista. En total, su trabajo ante los Cubs fue suficiente para mantener en silencio a una ofensiva que solamente consiguió dos imparables en contra del mexicano.
Además, Urquidy llegó a su segunda victoria de la temporada ponchando a ocho bateadores y sin conceder una sola carrera, mientras los White Sox evitaban ser barridos en la serie de la llamada Crosstown Classic.
Y quizá lo mejor todavía esté por venir. Chicago se encuentra en plena pelea por avanzar a los playoffs y Urquidy acaba de demostrar que puede ofrecer experiencia y estabilidad en un momento en el que cada brazo puede ser determinante.
Hace unos meses parecía que el regreso a MLB estaba en duda… hoy, José Urquidy no solamente está de vuelta. Está haciendo todo lo posible para quedarse… y, de paso, está callando bocas.



