
Estevan Florial, quien ya había conectado un HR en la primera entrada, conectó un cuadrangular de dos carreras en la parte alta de la undécima entrada y puso a Caliente Durango a solamente tres outs de su segunda victoria en la Serie de Zona. De hecho, estuvieron todavía más cerca…. a un solo out.
Con ventaja de 6-4, un corredor en primera y dos outs en el cierre de la undécima, parecía que todo estaba bajo control, pero entonces llegó la pesadilla. Gustavo Núñez conectó un doble, después, Javier Salazar respondió con otro doble consecutivo y el juego se empató.
Caliente había dejado escapar una ventaja de dos carreras cuando estaba a solamente un out de ganar y a pesar de ello, los duranguenses todavía tuvieron una segunda oportunidad. En la parte alta de la entrada 14 volvieron a anotar para recuperar la ventaja, ahora por 7-6.
Otra vez estaban a tres outs de ganar, pero la historia volvió a repetirse. En el cierre del episodio, Sultanes respondió de manera implacable con cuatro imparables consecutivos. Y, como si la noche tuviera que repetirse, aparecieron nuevamente los mismos dos hombres que habían frustrado a Caliente en la undécima. Otro doble de Gustavo Núñez y otro imparable productor de Javier Salazar.
Monterrey terminó fabricando dos carreras para darle la vuelta al juego, dejar tendidos en el terreno a los visitantes y ganar 8-7 en 14 entradas.
Para Caliente fue una derrota difícil de explicar, dos veces tuvieron la victoria al alcance. La primera vez estuvieron a tres outs, la segunda, a solamente uno, y, las dos veces Monterrey encontró la manera de escapar.
Lo que pudo ser una ventaja de 2-1 para Durango terminó convirtiéndose en una ventaja de 2-1 para los Sultanes. Hay derrotas cerradas y otras en las que un equipo puede decir: “Estuvimos a un out de ganar… y terminamos perdiendo.”



