
Antonio Santos no solamente fue el pitcher que ganó el juego que eliminó a los Diablos Rojos del México… los dominó en los dos momentos más importantes de aquella Serie de Zona. El jueves 20 de agosto, en el segundo juego de la serie, Santos enfrentó a Trevor Bauer y consiguió la victoria en el triunfo de Puebla por 4-1, que colocó a los Pericos con ventaja de 2-0.
El derecho lanzó cinco entradas y permitió una sola carrera, precisamente en la primera entrada, después de eso, los Diablos no volvieron a hacerle daño.
Seis días después llegó el momento definitivo. El 26 de agosto, cuando Puebla tenía la oportunidad de eliminar al bicampeón, Santos volvió a subir al montículo y esta vez fue todavía más dominante. Lanzó seis entradas impecables, permitió únicamente dos imparables y ayudó a que los Pericos blanquearan 3-0 a los Diablos para terminar con sus aspiraciones de conseguir el tricampeonato.
No estamos hablando de un pitcher que apareció de la nada en la postemporada, el dominicano fue el gran ganador de la temporada regular. Con 10 victorias, fue el único lanzador de toda la Liga Mexicana de Beisbol que alcanzó esa cifra.
Ahora tendrá que demostrar nuevamente por qué terminó en la cima de ese departamento. Esta noche está anunciado para abrir el tercer juego de la Serie de Campeonato de la Zona Sur frente a los Olmecas de Tabasco, con la serie empatada a un triunfo por equipo.
Los Pericos vuelven a recurrir al pitcher que dominó al campeón cuando más lo necesitaban.



