
Jared Serna ya forma parte de la historia del beisbol mexicano en Grandes Ligas, aunque su primer turno no fue precisamente el que hubiera imaginado.
El jugador de los Marlins hizo este martes su debut en MLB en Kansas City, convirtiéndose en el mexicano número 157 en jugar en las Mayores y el número 20 que lo consigue durante 2026.
Miami tenía ventaja de 6-0 cuando, en la octava entrada, el manager decidió enviarlo como bateador emergente en lugar de Otto López, uno de los mejores bateadores del equipo y actualmente entre los cinco mejores de toda MLB en porcentaje de bateo. Pero Serna apenas tuvo tiempo de instalarse en la caja de bateo.
En el primer lanzamiento que vio, conectó una rola hacia el pitcher que terminó en un doble play: Nolan Hoffman tomó la pelota y la convirtió en una jugada 1-4-3, retirando a Serna en primera y a Jakob Marsee en segunda.
Un debut difícil, y que también mostró algo perfectamente entendible: la ansiedad de un jugador que acaba de cumplir el sueño de llegar a Grandes Ligas… pero su noche no terminó ahí.
Serna permaneció en el encuentro para ocupar la segunda base durante las últimas dos entradas y tuvo participación defensiva en el primer out de la novena. Salvador Pérez conectó una rola suave hacia él y Serna realizó la asistencia a primera para completar la jugada.
Así, con apenas un turno oficial al bate y dos entradas a la defensiva, Jared Serna ya escribió su nombre en la historia del beisbol mexicano. El resultado de su primer turno quedará registrado para siempre, pero el doble play fue solamente el primer capítulo.
Ahora viene lo verdaderamente importante: demostrar que pertenece a Grandes Ligas.



