
Los Toros de Tijuana llegan a la Serie del Rey después de haber sido uno de los equipos más dominantes de toda la temporada. Su pitcheo ha sido, por mucho, la principal razón de ese éxito y también la gran fortaleza que los tiene ahora disputando el campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol.
Pero hay un dato que llama la atención y que podría convertirse en un tema importante en la serie final: los Toros tendrán que batear mejor.
En la temporada regular, Tijuana terminó apenas en el undécimo lugar de la LMB en promedio de bateo, con .283. Es decir, ni siquiera estuvo entre la mitad superior de las ofensivas de la liga.
Y aunque en los playoffs los números han sido suficientes para ganar nueve de sus 12 encuentros, la tendencia no ha mejorado. Por el contrario: los Toros están bateando .263, apenas el noveno mejor promedio entre los 12 equipos que han participado en la postemporada.
Eso puede parecer contradictorio cuando se observa el resultado: Tijuana ha ganado tres de cada cuatro juegos de playoffs y ya despachó a sus rivales de la Zona Norte.
La explicación está justamente en su enorme pitcheo. Los Toros no han necesitado producir grandes cantidades de carreras porque su cuerpo de lanzadores ha conseguido mantener los juegos bajo control y convertir cualquier ventaja en una ventaja prácticamente definitiva.
Pero la Serie del Rey puede ser diferente. Frente a los Olmecas de Tabasco, Tijuana tendrá que encontrar la manera de complementar su extraordinario pitcheo con una ofensiva más consistente.
Y es que una cosa es ganar nueve de 12 bateando .263, y otra distinta es pretender ser campeón de la LMB si el bateo no aparece cuando el margen de error se reduce al mínimo.

Los Toros de Tijuana llegan a la Serie del Rey después de haber sido uno de los equipos más dominantes de toda la temporada. Su pitcheo ha sido, por mucho, la principal razón de ese éxito y también la gran fortaleza que los tiene ahora disputando el campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol.
Pero hay un dato que llama la atención y que podría convertirse en un tema importante en la serie final: los Toros tendrán que batear mejor.
En la temporada regular, Tijuana terminó apenas en el undécimo lugar de la LMB en promedio de bateo, con .283. Es decir, ni siquiera estuvo entre la mitad superior de las ofensivas de la liga.
Y aunque en los playoffs los números han sido suficientes para ganar nueve de sus 12 encuentros, la tendencia no ha mejorado. Por el contrario: los Toros están bateando .263, apenas el noveno mejor promedio entre los 12 equipos que han participado en la postemporada.
Eso puede parecer contradictorio cuando se observa el resultado: Tijuana ha ganado tres de cada cuatro juegos de playoffs y ya despachó a sus rivales de la Zona Norte.
La explicación está justamente en su enorme pitcheo. Los Toros no han necesitado producir grandes cantidades de carreras porque su cuerpo de lanzadores ha conseguido mantener los juegos bajo control y convertir cualquier ventaja en una ventaja prácticamente definitiva.
Pero la Serie del Rey puede ser diferente. Frente a los Olmecas de Tabasco, Tijuana tendrá que encontrar la manera de complementar su extraordinario pitcheo con una ofensiva más consistente.
Y es que una cosa es ganar nueve de 12 bateando .263, y otra distinta es pretender ser campeón de la LMB si el bateo no aparece cuando el margen de error se reduce al mínimo.


