
Después de casi cinco meses fuera, Nick Pivetta volvió a subir a la loma y lo hizo de la mejor manera posible: cinco entradas en blanco para ayudar a los Padres a vencer 3-2 a los Nationals.
Pivetta no lanzaba desde el 12 de abril, cuando una lesión en el flexor del codo derecho lo llevó a la lista de lesionados. Su regreso había sido esperado durante meses y finalmente llegó este lunes en un momento particularmente importante para San Diego. El derecho trabajó cinco entradas, permitió solamente dos hits, no concedió carreras y ponchó a dos, además de otorgar una base por bolas.
Fue limitado a 63 lanzamientos, algo lógico después de semejante ausencia, pero más allá de los números, lo que recibió San Diego fue algo que necesitaba desesperadamente: otra opción para su rotación en plena lucha por los playoffs.
Los Padres han reforzado su pitcheo abridor durante la temporada y, después de la llegada de Robbie Ray y Casey Mize, ahora recuperan a Pivetta cuando cada apertura comienza a tener un valor enorme. San Diego está peleando por el último boleto de Wild Card de la Liga Nacional y llega a esta etapa prácticamente sin margen para desperdiciar oportunidades.
Y por eso el regreso puede terminar siendo mucho más importante de lo que parecía cuando Pivetta ingresó a la lista de lesionados en abril…. cinco meses después, volvió con cinco ceros. Ahora queda saber hasta dónde puede llegar su recuperación y cuánto podrán exigirle los Padres en las próximas semanas.
San Diego necesitaba recuperar a un abridor capaz de ayudarlo a llegar a octubre… y su primera aparición no pudo ser más alentadora.

Después de casi cinco meses fuera, Nick Pivetta volvió a subir a la loma y lo hizo de la mejor manera posible: cinco entradas en blanco para ayudar a los Padres a vencer 3-2 a los Nationals.
Pivetta no lanzaba desde el 12 de abril, cuando una lesión en el flexor del codo derecho lo llevó a la lista de lesionados. Su regreso había sido esperado durante meses y finalmente llegó este lunes en un momento particularmente importante para San Diego. El derecho trabajó cinco entradas, permitió solamente dos hits, no concedió carreras y ponchó a dos, además de otorgar una base por bolas.
Fue limitado a 63 lanzamientos, algo lógico después de semejante ausencia, pero más allá de los números, lo que recibió San Diego fue algo que necesitaba desesperadamente: otra opción para su rotación en plena lucha por los playoffs.
Los Padres han reforzado su pitcheo abridor durante la temporada y, después de la llegada de Robbie Ray y Casey Mize, ahora recuperan a Pivetta cuando cada apertura comienza a tener un valor enorme. San Diego está peleando por el último boleto de Wild Card de la Liga Nacional y llega a esta etapa prácticamente sin margen para desperdiciar oportunidades.
Y por eso el regreso puede terminar siendo mucho más importante de lo que parecía cuando Pivetta ingresó a la lista de lesionados en abril…. cinco meses después, volvió con cinco ceros. Ahora queda saber hasta dónde puede llegar su recuperación y cuánto podrán exigirle los Padres en las próximas semanas.
San Diego necesitaba recuperar a un abridor capaz de ayudarlo a llegar a octubre… y su primera aparición no pudo ser más alentadora.


