
Hay una coincidencia que resulta imposible no observar.
En 2024, durante su extraordinaria temporada con los Diablos Rojos, Trevor Bauer sufrió problemas gástricos que lo obligaron a permanecer aproximadamente dos semanas en Estados Unidos para recibir tratamiento médico antes de regresar a México para reincorporarse a la rotación.
Fue un episodio que interrumpió su temporada justo cuando estaba construyendo una de las actuaciones individuales más impresionantes que hemos visto en la LMB. Bauer terminó aquel año con 10-0, 2.48 de efectividad y 120 ponches, además de conquistar el campeonato con los Diablos.
Ahora, dos años después, aparece un detalle particularmente llamativo en su nuevo acuerdo con las Estrellas Orientales: un chef personal.
No sabemos si una cosa tiene que ver con la otra y sería irresponsable afirmarlo, pero la pregunta surge prácticamente sola: ¿Pedir chef es para no arriesgarse a lo que pasó en México?
Bauer ya tuvo una experiencia complicada con su alimentación y su salud durante aquella temporada, ahora, entre las condiciones de su contratación en República Dominicana, está precisamente contar con alguien que se encargue personalmente de su alimentación.
¿Es una precaución aprendida?
¿Es simplemente parte del estándar de comodidad que Bauer exige para sus contratos internacionales?
Solo él y quienes negociaron el acuerdo conocen la respuesta, pero después de lo que ocurrió en México, la coincidencia resulta demasiado interesante como para pasarla por alto.

Hay una coincidencia que resulta imposible no observar.
En 2024, durante su extraordinaria temporada con los Diablos Rojos, Trevor Bauer sufrió problemas gástricos que lo obligaron a permanecer aproximadamente dos semanas en Estados Unidos para recibir tratamiento médico antes de regresar a México para reincorporarse a la rotación.
Fue un episodio que interrumpió su temporada justo cuando estaba construyendo una de las actuaciones individuales más impresionantes que hemos visto en la LMB. Bauer terminó aquel año con 10-0, 2.48 de efectividad y 120 ponches, además de conquistar el campeonato con los Diablos.
Ahora, dos años después, aparece un detalle particularmente llamativo en su nuevo acuerdo con las Estrellas Orientales: un chef personal.
No sabemos si una cosa tiene que ver con la otra y sería irresponsable afirmarlo, pero la pregunta surge prácticamente sola: ¿Pedir chef es para no arriesgarse a lo que pasó en México?
Bauer ya tuvo una experiencia complicada con su alimentación y su salud durante aquella temporada, ahora, entre las condiciones de su contratación en República Dominicana, está precisamente contar con alguien que se encargue personalmente de su alimentación.
¿Es una precaución aprendida?
¿Es simplemente parte del estándar de comodidad que Bauer exige para sus contratos internacionales?
Solo él y quienes negociaron el acuerdo conocen la respuesta, pero después de lo que ocurrió en México, la coincidencia resulta demasiado interesante como para pasarla por alto.


