
México perdió el invicto en el Mundial U-15, pero quizá salió de su primer gran examen con algo más importante: la certeza de que puede competir con los mejores.
Japón, campeón defensor y uno de los grandes favoritos del torneo, derrotó 5-4 a la Selección Mexicana en un juego que se decidió hasta el cierre de la séptima entrada… y México estuvo ahí.
Japón tomó ventaja 2-0, pero México reaccionó para ponerse arriba 3-2. Los japoneses empataron, Esteban Gallardo conectó el primer cuadrangular de México en el torneo para devolverle la ventaja 4-3 y Japón volvió a igualar con un jonrón de Rentaro Seki.
En la séptima llegó la diferencia. Con dos outs, Japón colocó corredores en circulación y Yuma Yamaguchi conectó el sencillo que permitió a Juri Koike anotar desde segunda la carrera del triunfo. 5-4.
Japón ganó, México perdió el invicto, pero la diferencia entre ambos fue mínima. Después de tres victorias consecutivas ante Alemania, República Dominicana y Sudáfrica, México enfrentó finalmente al campeón defensor y demostró que podía jugarle de tú a tú.
Todavía hay torneo. México ya aseguró su lugar en la Super Ronda, a la que avanzan los tres primeros de cada grupo. Los resultados obtenidos ante los equipos que también clasifican se arrastran, por lo que esta derrota ante Japón tendrá efecto en la siguiente fase.
Pero la Super Ronda también representa una oportunidad mucho más grande: llegar a la pelea por las medallas y buscar un lugar en el juego por el oro. Todavía falta cerrar la primera fase contra Cuba, pero México ya mostró algo que no se puede medir solamente con victorias y derrotas.
Perdió el invicto… pero frente al campeón defensor, en la prueba más difícil de esta primera ronda, demostró que sí se puede competir con los mejores.

México perdió el invicto en el Mundial U-15, pero quizá salió de su primer gran examen con algo más importante: la certeza de que puede competir con los mejores.
Japón, campeón defensor y uno de los grandes favoritos del torneo, derrotó 5-4 a la Selección Mexicana en un juego que se decidió hasta el cierre de la séptima entrada… y México estuvo ahí.
Japón tomó ventaja 2-0, pero México reaccionó para ponerse arriba 3-2. Los japoneses empataron, Esteban Gallardo conectó el primer cuadrangular de México en el torneo para devolverle la ventaja 4-3 y Japón volvió a igualar con un jonrón de Rentaro Seki.
En la séptima llegó la diferencia. Con dos outs, Japón colocó corredores en circulación y Yuma Yamaguchi conectó el sencillo que permitió a Juri Koike anotar desde segunda la carrera del triunfo. 5-4.
Japón ganó, México perdió el invicto, pero la diferencia entre ambos fue mínima. Después de tres victorias consecutivas ante Alemania, República Dominicana y Sudáfrica, México enfrentó finalmente al campeón defensor y demostró que podía jugarle de tú a tú.
Todavía hay torneo. México ya aseguró su lugar en la Super Ronda, a la que avanzan los tres primeros de cada grupo. Los resultados obtenidos ante los equipos que también clasifican se arrastran, por lo que esta derrota ante Japón tendrá efecto en la siguiente fase.
Pero la Super Ronda también representa una oportunidad mucho más grande: llegar a la pelea por las medallas y buscar un lugar en el juego por el oro. Todavía falta cerrar la primera fase contra Cuba, pero México ya mostró algo que no se puede medir solamente con victorias y derrotas.
Perdió el invicto… pero frente al campeón defensor, en la prueba más difícil de esta primera ronda, demostró que sí se puede competir con los mejores.


