
Hay algo que llama la atención en la llegada de José Meléndez y Kelvis Flete a los Saraperos.
Fueron contratados por lo que han demostrado como directivos, por su experiencia, sus conocimientos y su capacidad para construir proyectos deportivos, pero en Saltillo están mostrando públicamente una faceta que no era precisamente la que los caracterizaba en sus anteriores responsabilidades.
Los dos están recorriendo los medios de la ciudad en una especie de tour de presentación, hablando de su proyecto, de una nueva mentalidad y de la cultura que quieren establecer en Saraperos. Y aquí aparece una pregunta interesante: si fueron contratados por lo que habían hecho anteriormente, ¿por qué ahora necesitan mostrarse de una manera diferente?
No estamos cuestionando que hablen con los medios… al contrario, acercarse a la prensa puede ser una buena herramienta para explicar un proyecto y establecer comunicación con la afición, pero la exposición resulta llamativa precisamente porque no era el estilo de trabajo que los había caracterizado.
- ¿Cambió su personalidad?
- ¿Es una estrategia diseñada específicamente para Saltillo?
- ¿Es una decisión de la organización?
- ¿O entendieron que después de tres temporadas sin playoffs necesitan primero recuperar la confianza y generar expectativa alrededor del nuevo proyecto?
Y aquí aparece otra pregunta todavía más interesante: ¿puede una estrategia mediática ser hoy una herramienta tan importante como los resultados para acercar nuevamente a los aficionados? Porque Meléndez y Flete todavía no tienen resultados propios que presumir en Saltillo, apenas están comenzando a construir el equipo que quieren para 2027. Pueden explicar una nueva cultura, hablar de una nueva mentalidad y presentar una nueva forma de trabajar.
Lo anterior genera expectativa, pero también hay una realidad que tarde o temprano llegará. En el béisbol profesional, la comunicación puede presentar un proyecto, pero son los resultados los que terminan validándolo.
Y quizá eso sea justamente lo que estamos viendo en Saltillo: no necesariamente un cambio de personalidad de sus nuevos directivos, sino una nueva manera de comunicarse con una afición que necesita volver a creer en Saraperos.

Hay algo que llama la atención en la llegada de José Meléndez y Kelvis Flete a los Saraperos.
Fueron contratados por lo que han demostrado como directivos, por su experiencia, sus conocimientos y su capacidad para construir proyectos deportivos, pero en Saltillo están mostrando públicamente una faceta que no era precisamente la que los caracterizaba en sus anteriores responsabilidades.
Los dos están recorriendo los medios de la ciudad en una especie de tour de presentación, hablando de su proyecto, de una nueva mentalidad y de la cultura que quieren establecer en Saraperos. Y aquí aparece una pregunta interesante: si fueron contratados por lo que habían hecho anteriormente, ¿por qué ahora necesitan mostrarse de una manera diferente?
No estamos cuestionando que hablen con los medios… al contrario, acercarse a la prensa puede ser una buena herramienta para explicar un proyecto y establecer comunicación con la afición, pero la exposición resulta llamativa precisamente porque no era el estilo de trabajo que los había caracterizado.
- ¿Cambió su personalidad?
- ¿Es una estrategia diseñada específicamente para Saltillo?
- ¿Es una decisión de la organización?
- ¿O entendieron que después de tres temporadas sin playoffs necesitan primero recuperar la confianza y generar expectativa alrededor del nuevo proyecto?
Y aquí aparece otra pregunta todavía más interesante: ¿puede una estrategia mediática ser hoy una herramienta tan importante como los resultados para acercar nuevamente a los aficionados? Porque Meléndez y Flete todavía no tienen resultados propios que presumir en Saltillo, apenas están comenzando a construir el equipo que quieren para 2027. Pueden explicar una nueva cultura, hablar de una nueva mentalidad y presentar una nueva forma de trabajar.
Lo anterior genera expectativa, pero también hay una realidad que tarde o temprano llegará. En el béisbol profesional, la comunicación puede presentar un proyecto, pero son los resultados los que terminan validándolo.
Y quizá eso sea justamente lo que estamos viendo en Saltillo: no necesariamente un cambio de personalidad de sus nuevos directivos, sino una nueva manera de comunicarse con una afición que necesita volver a creer en Saraperos.


